
Aún sin imagen
MØM Brewers
Caminha · Portugal
2 cervecerías · 1 local
Caminha es una villa fronteriza del Alto Minho, en el distrito de Viana do Castelo, donde el río Miño se encuentra con el Atlántico, con Galicia en la otra orilla. Los topónimos "Camenae" o "Camina" aparecen en la organización parroquial sueva del siglo V, y en 1060 Fernando I el Magno de León hizo de Caminha la sede de un condado al que llamó "Caput Mini".
Su posición la convirtió en un puesto avanzado de la estrategia militar portuguesa frente a castellanos y leoneses. Dionisio mandó ampliar las murallas y construir dos torres más, elevando su número a trece: diez torres y tres puertas, la Porta do Sol, la Porta Nova y la Porta do Marques. El 24 de julio de 1284 otorgó a la villa su primer fuero y, en 1291, fundó su feria, que entonces se celebraba el día tres de cada mes y hoy todos los miércoles en el Largo da Feira. La Feira de Todos os Santos, el 1 de noviembre, es la mayor feria del año y atrae a visitantes portugueses y españoles.
En 1390, Juan I concedió a la villa el privilegio de "pueblo franco", lo que impulsó la vida marítima y el comercio locales, y la construcción de la Igreja Matriz empezó en 1428. De su puerto partían barcos hacia diversas partes de Europa. En febrero de 1809, durante la segunda invasión francesa, Caminha fue atacada por las tropas del mariscal Soult; la ayuda del pueblo a los pocos soldados del teniente coronel Champalimaud impidió la entrada de los franceses.
Por el municipio, el patrimonio que señala el ayuntamiento va del Dólmen da Barrosa y la Cividade de Âncora a la Casa das Pitas, en la propia villa, mientras la Serra de Arga se alza al sur.
Caminha suma a su paisaje de desembocadura 2 cerveceras artesanas. Tras un paseo dentro de las antiguas murallas, los viajeros pueden descubrir lo que se elabora tan cerca de la frontera con Galicia.
Caminha es una villa fronteriza del Alto Minho, en el distrito de Viana do Castelo, donde el río Miño se encuentra con el Atlántico, con Galicia en la otra orilla. Su posición la convirtió en un puesto avanzado de la estrategia militar portuguesa frente a castellanos y leoneses, y de su puerto partían barcos hacia Europa.
La feria se celebra todos los miércoles en el Largo da Feira. La fundó el rey Dionisio en 1291, cuando se hacía el día tres de cada mes. La mayor feria del año es el 1 de noviembre, día de Todos los Santos, y atrae a visitantes portugueses y españoles, con Galicia justo en la otra orilla.
El rey Dionisio mandó ampliar las murallas y construir dos torres más, elevando su número a trece: diez torres y tres puertas, la Porta do Sol, la Porta Nova y la Porta do Marques. En febrero de 1809, la ayuda del pueblo a los pocos soldados del teniente coronel Champalimaud impidió la entrada de las tropas del mariscal Soult.
Caminha cuenta con 2 cerveceras artesanas, que suma a su paisaje de desembocadura. Tras un paseo dentro de las antiguas murallas, los viajeros pueden descubrir lo que se elabora tan cerca de la frontera con Galicia, en una villa cuyo puerto comerciaba con Europa y cuya iglesia matriz se empezó en 1428.
El patrimonio que señala el ayuntamiento va del Dólmen da Barrosa y la Cividade de Âncora, en otros puntos del municipio, a la Casa das Pitas, en la propia villa, mientras la Serra de Arga se alza al sur. En la villa, la construcción de la iglesia matriz empezó en 1428.